El X68000 fue un ordenador japonés de finales de los ochenta que probablemente nunca llegó a las tiendas europeas, pero que en su país se ganó una fama difícil de igualar. Su hardware estaba tan bien elegido que muchas conversiones de recreativa funcionaban en él prácticamente idénticas al original, hasta el punto de que se usaba para programar los propios juegos del salón. Era caro, con periféricos que multiplicaban la factura, y estaba dirigido a un público muy concreto, lo que explica su catálogo corto y exquisito. Estos títulos explican su leyenda.
Conversiones de recreativa
Aquí está la gran razón de su prestigio: versiones domésticas que igualaban al original.
- Akumajou Dracula (1993) — Fue una versión renovada del primer Castlevania, con gráficos y sonido muy por encima de lo visto hasta entonces y algún nivel extra. Está considerada una de las mejores versiones de aquel clásico y una de las joyas del catálogo, además de un buen ejemplo de cómo el equipo sabía mejorar un original en lugar de limitarse a copiarlo.
- Nemesis '90 Kai (1993) — Recogía la fórmula de Gradius y la ampliaba con nuevas fases, jefes y ajustes, sobre todo en los coloridos fondos. Fue una reelaboración que muchos jugadores japoneses tomaron por la versión definitiva de la saga, y una muestra de que las conversiones de Konami en este equipo alcanzaban un nivel propio.
- R-Type (1989) — La conversión del matamarcianos de Irem fue un escaparate de la capacidad gráfica de la máquina, con las naves y los escenarios recreados con una fidelidad que pocos equipos podían igualar. Su versión para este ordenador se cita a menudo como una de las mejores que se hicieron fuera de la recreativa.
- Super Street Fighter II (1994) — La versión del juego de lucha de Capcom fue tan fiel al original que se convirtió en una de las conversiones domésticas de referencia, gracias a que la máquina compartía arquitectura con las placas de recreativa de la compañía. Ese parentesco técnico es la clave de que el resultado quedara tan cerca del salón.
- Final Fight (1989) — Trajo a casa el beat'em up urbano con unos sprites grandes y un movimiento muy cercano al del salón. Otra muestra de por qué el X68000 era el ordenador soñado por los aficionados a las recreativas, aunque su precio lo mantuviera lejos del gran público.
Disparos propios
Además de adaptar juegos ajenos, la máquina dio a luz matamarcianos que nacieron pensados para ella.
- Thunder Force II (1988) — Fue el primer gran título de la saga de Technosoft y combina fases de vista cenital con otras de desplazamiento lateral. Nació en este ordenador antes de saltar a otras plataformas y marcó el camino de la compañía, que llegaría a ser uno de los nombres clave del matamarcianos japonés.
- Granada (1990) — Un matamarcianos con vista cenital y un tanque que se movía con una fluidez poco común, obra de Wolf Team. Su ritmo y su factura técnica lo convirtieron en una de las creaciones propias más reconocidas de la máquina, y su control sigue siendo uno de sus mejores argumentos.
- Cho Ren Sha 68K (1995) — Un matamarcianos vertical surgido de la escena amateur japonesa que alcanzó una calidad impropia de su origen, con un sistema sencillo de aprender y una dificultad muy bien medida. Con los años se distribuyó de forma gratuita y sigue siendo un referente entre los aficionados al género, además de una de las muestras más claras de lo que podía lograr un solo programador con esta máquina.
Rol y aventura
También hubo espacio para partidas largas, terreno en el que el ordenador cumplía de sobra.
- Ys (1987) — La llegada de la aventura de Nihon Falcom al ordenador dejó una de las versiones más celebradas de la primera entrega, con un movimiento por embestida que la hacía muy directa de jugar. Demostró que la máquina también servía para el rol de acción, y su música fue uno de los apartados que más se destacó.
- Xak (1989) — Una serie de rol de acción con vista cenital creada por Micro Cabin que nació y creció en este ordenador. Su mundo de fantasía y su combate en tiempo real fueron una de las apuestas propias más sólidas del catálogo, y prueba de que la máquina no vivía solo de conversiones.
Otras joyas del catálogo
Más allá de los grandes nombres, la máquina acumuló conversiones y originales que aún se citan.
- Gradius II (1992) — La adaptación de la segunda entrega de Konami se cuenta entre las mejores versiones domésticas del matamarcianos, con sus múltiples configuraciones y una fidelidad al salón muy difícil de superar.
- Parodius (1990) — La parodia del género de disparos encontró aquí una conversión divertida y muy cuidada, llena de personajes disparatados y guiños. Un buen ejemplo del humor que la escena japonesa sabía aplicar a sus propios géneros, y una forma de comprobar el cariño con el que se trataban los arcades.
Doce juegos que explican la reputación del X68000: un equipo pensado para reproducir la recreativa con una fidelidad que casi ningún ordenador doméstico alcanzaba. Nunca salió de Japón y pocos pudieron permitírselo, pero entre quienes lo tuvieron se convirtió en sinónimo de calidad y en una herramienta casi profesional. Su catálogo, pequeño y selecto, sigue siendo una ventana privilegiada a la mejor época del juego japonés.