El Commodore 64 apareció en 1982 y sigue siendo una de las máquinas de ocho bits más populares para volver a la afición. Su chip de sonido SID y su chip gráfico VIC-II le dieron un catálogo enorme, y hoy existen accesorios modernos que lo hacen muy cómodo de usar. El problema es que también es uno de los equipos que más muere por culpa de su propia fuente de alimentación, así que empezar bien consiste, sobre todo, en no cargarte la máquina el primer día.
Qué equipo hace falta
Lo primero es una máquina que funcione. La carcasa clásica es la del C64 original, apodada breadbin por su forma alargada; después llegó el C64C, con una caja más plana, internamente muy parecido. Antes de comprar conviene probar todas las teclas, cargar algo y escuchar si el SID suena. Un C64 averiado puede revivir, pero no es trabajo de principiante.
La fuente de alimentación es el punto crítico. El transformador original, ese ladrillo negro, entrega 5 V en continua y 9 V en alterna a través de un conector de tipo DIN. Con los años su salida de 5 V tiende a subir por encima de lo que debería, y eso puede freír en segundos el SID, la memoria o la CPU. Nunca uses un transformador original sin comprobarlo antes con un polímetro, y lo más sensato es sustituirlo por una fuente moderna con las salidas correctas o, como mínimo, interponer un protector que corte si la tensión se dispara. Es el mejor dinero que vas a gastar en esta afición.
Para la imagen, el C64 saca vídeo por un conector DIN de ocho patillas que lleva vídeo compuesto y también croma y luminancia separados, es decir, señal de tipo S-Video. Con un cable adecuado puedes usar un televisor con entrada de vídeo compuesto; la señal S-Video da más nitidez y mejor color. La vieja salida de radiofrecuencia, la de antena, solo tiene sentido con un televisor antiguo con sintonizador analógico, y hoy es la peor opción. Con un televisor moderno, un escalador convierte la señal a HDMI, aunque añade un pequeño retardo.
Para cargar programas, lo original es la unidad de casete Datasette y el lector de discos 1541, que usa discos de cinco cuartos y conecta por el bus serie IEC. Funcionan, pero los discos viejos y las mecánicas dan guerra. Hoy hay alternativas cómodas: el SD2IEC, que hace que una tarjeta SD se comporte como una unidad de disco; el Pi1541, que imita fielmente a un 1541 real; y los cartuchos modernos, que permiten lanzar juegos desde el zócalo de cartucho. Empezar con un SD2IEC o un cartucho y dejar el 1541 para más adelante es una buena estrategia.
Cómo cargar software hoy sin piratear
El primer paso no cuesta dinero: un emulador. VICE es libre y de código abierto, funciona en ordenadores actuales y reproduce la máquina con mucha fidelidad. Sirve para decidir qué juegos te gustan antes de gastar en accesorios. Para el hardware hay tres vías legales. La primera son las imágenes liberadas por sus autores o por quienes poseen los derechos. La segunda es la escena homebrew, muy viva en el C64: cada año salen juegos nuevos, muchos distribuidos gratis por sus propios creadores, y algunos son excelentes. La tercera son las reediciones: las máquinas THEC64 de Retro Games incluyen una selección de juegos licenciados, y existen recopilaciones y cartuchos que pequeños editores venden con derechos en regla. Si el autor o el titular distribuye el juego, adelante; si no, no lo descargues.
Mantenimiento básico
- Comprueba la tensión de la fuente antes de cada sesión si usas una original, o sustitúyela directamente por una moderna.
- Limpia el teclado con cuidado y revisa que la membrana responda en todas las teclas.
- En la Datasette, la goma que arrastra la cinta se endurece y se rompe: es una pieza de desgaste.
- En el 1541, limpia el cabezal y ajusta la velocidad si los discos no cargan.
- El chip PLA del C64 se calienta y es un fallo habitual; existen sustitutos modernos.
Errores típicos del que empieza
- Usar el transformador original sin probarlo. Es la causa número uno de C64 fritos.
- Conectar o quitar cartuchos, la Datasette o los cables del bus serie con la máquina encendida: eso puede dañar los chips CIA. Apaga siempre antes de tocar.
- Comprar una máquina sin probar y darla por buena. Cuenta con que puede necesitar reparación.
- Adquirir el ordenador sin el cable de vídeo correcto y descubrir después que no hay forma de ver nada.
Con una fuente en condiciones, un cable de vídeo decente y un SD2IEC o un cartucho, un Commodore 64 de segunda mano se convierte en una máquina cómoda y divertida. La clave es tratar la alimentación como el punto débil que es y no tener prisa. Empieza por el emulador, aprende qué juegos te llaman y ve comprando con criterio: así la afición dura años en lugar de una tarde.