MSX no es una marca, sino un estándar: un conjunto de especificaciones que varias empresas fabricaron a la vez para que el software funcionara en todas las máquinas. Lo impulsaron Microsoft y ASCII con la idea de unificar el mercado, y lo adoptaron Sony, Philips, Panasonic, Sanyo, Yamaha o Toshiba, entre muchas otras. Su procesador Z80 y su chip de vídeo de Texas Instruments le dieron un catálogo enorme. Hoy sigue habiendo una comunidad muy viva, pero empezar con MSX exige elegir bien la máquina, porque las diferencias entre modelos son grandes.
Qué equipo hace falta
El MSX tuvo cuatro generaciones: el MSX1 de 1983, el MSX2 de 1985, el MSX2+ de 1988 y el turbo R de 1990. Para empezar, un MSX1 o un MSX2 europeo suele ser lo más cómodo, porque funciona a 220 V y con señal de televisión europea. Los modelos japoneses son más abundantes y a veces más baratos, pero funcionan a 100 V y con señal NTSC, así que necesitan un transformador y un televisor o adaptador que toleren ese sistema. Merece la pena decidir esto antes de comprar, porque condiciona todo lo demás.
La alimentación varía según el fabricante. Muchos MSX llevan la fuente integrada en la propia carcasa y solo necesitan el cable de red, mientras que otros usan un transformador externo con un conector propio. Como en otros sistemas de la época, una fuente vieja puede dar tensiones fuera de rango, así que conviene comprobar o sustituir. En los modelos europeos hay menos sorpresas; en los japoneses, el transformador reductor no es opcional.
En imagen, el MSX1 solía sacar señal de vídeo compuesto o de radiofrecuencia, y el MSX2 y superiores incorporan salida RGB, que con el cable adecuado da una imagen nítida en un televisor con euroconector. Si el modelo es japonés, la señal es NTSC y no todos los televisores europeos la aceptan; muchos escaladores modernos sí la manejan por compuesto o S-Video.
Para jugar, el MSX admite mandos de tipo Atari en sus dos puertos, y eso es una ventaja: los joysticks clásicos de otras máquinas suelen servir sin adaptadores. Conviene, eso sí, que el mando y el cable estén en buen estado, porque los contactos se ensucian. Si tu objetivo son los grandes títulos japoneses, revisa la compatibilidad antes de comprar: un MSX1 no ejecuta lo que exige un MSX2, y algunos juegos de disco requieren disquetera o ampliación de memoria.
Para el software, el MSX nació con dos ranuras de cartucho, y ese es su soporte natural. Muchos MSX2 incluyen disquetera, pero el cartucho sigue siendo lo más común. Hoy existen cartuchos modernos con ranura de tarjeta SD que permiten lanzar imágenes de cartucho y de disco desde la propia máquina, lo que evita depender de soportes antiguos y de lectores que ya fallan. Empezar con un MSX2 y un cartucho de almacenamiento moderno es la combinación más cómoda.
Cómo cargar software hoy sin piratear
La primera parada es un emulador libre. openMSX es de código abierto, muy preciso y permite elegir entre cientos de modelos reales con sus extensiones, y blueMSX es otra alternativa conocida. Con ellos puedes explorar el catálogo sin tocar hierro. Para la máquina real, la vía legal más clara es la escena homebrew: el MSX tiene concursos y desarrolladores que publican juegos nuevos, muchos gratuitos por decisión de sus autores. A eso se suman las imágenes liberadas por sus titulares y las reediciones y recopilaciones oficiales que se venden con derechos en regla. La regla de siempre: si quien posee los derechos lo ofrece, puedes usarlo; si no, no lo descargues.
Mantenimiento básico
- Revisa las pilas de los cartuchos: muchos guardan partidas con una pila interna que con los años sulfata y daña la placa. Extráela si no la necesitas.
- Limpia los contactos de los cartuchos y de las ranuras con alcohol isopropílico si el ordenador no arranca juegos.
- Comprueba la tensión de la fuente externa, si el modelo la lleva, antes de usarla.
- En los modelos con disquetera, la correa y el cabezal son puntos de desgaste.
Errores típicos del que empieza
- Comprar un MSX1 con poca memoria sin saber que muchos juegos necesitan 64 KB.
- Adquirir una máquina japonesa sin tener previsto el transformador de 100 V y la señal NTSC.
- Dar por hecho que todos los accesorios valen para todas las generaciones; los cartuchos de MSX2 pueden no funcionar en un MSX1.
- Ignorar las pilas de los cartuchos hasta que ya han corroído los contactos.
El MSX es un sistema con una comunidad entusiasta y un catálogo sorprendentemente rico, sobre todo en Japón y en los Países Bajos. Empezar con un modelo europeo, un cartucho de almacenamiento moderno y un emulador como red de seguridad es la forma más tranquila de entrar. A partir de ahí, elegir la generación adecuada y cuidar los cartuchos marcará la diferencia entre una afición duradera y una máquina parada en un armario.